ARTE, CIENCIA, POESÍA Y SUEÑOS: En busca de la teoría unificada del universo

Por Marcelo Hernán Arre Márfull.

Quieres que un físico hable en tu funeral. Quieres que le hable a tu familia que sufre, acerca de la conservación de la energía, para que puedan entender que tu energía no ha muerto. Quieres que el físico le recuerde a tu madre devastada, acerca de la primera ley de la Termodinámica: Que no hay una energía que se cree en el universo, ni tampoco una que se destruya. Quieres que tu madre sepa que toda tu energía, cada vibración, cada unidad de calor y onda energética de cada partícula de su hijo amado se mantiene con ella en este mundo”…

einstein-marceloarremarfullRecuerdo perfectamente aquel día. La tormenta que recién había cesado. Caminando lentamente y en silencio por un tranquilo lugar de Sta. Rita, en nuestro bello Pirque, bajo una espesa capa de nubes grises que, de poco en poco, comenzaba a dejar pasar tímidos rayos de luz, e iluminaban nítida y majestuosamente aquella hermosa cordillera ya anaranjada por el atardecer, me topé con un viejo amigo que, sabiendo mi particular momento interno, donde el pesar de la pérdida de un ser querido es más doloroso que un cuchillo en el corazón, me entregó una sencilla carta, simplemente un papel doblado en dos, y me dijo: “amigo mío, lo esencial es invisible a los ojos”. Luego de esto me abrazó, y dejó que mi rumbo siguiera su paso.

Y la carta continuaba:

…“Quieres que el físico le cuente a tu padre, que dentro de la energía del cosmos, fuiste lo mejor que podías ser.

Y en algún momento te gustaría, que el físico bajara del púlpito y se acercara a tu esposa y le dijera que todos los fotones que alguna vez salieron de tu cara en una danza, todas las partículas cuyos caminos fueron interrumpidos por tu sonrisa, por el tacto de tu pelo, ciento de trillones de partículas, se han disparado como niños, sus formas cambiadas para siempre por ti.

Y mientras tu viuda se consuela en los brazos de algún ser amado, ojalá que el físico pueda recordarle que esos fotones que salieron de tu cara, fueron recogidos en el detector de partículas que son sus ojos, y que esos fotones creados en constelaciones de neuronas cargadas electromagnéticamente, seguirán ahí para siempre.

Y el físico recordará a la gente ahí reunida, cuánto de toda nuestra energía se transmite en calor. Y les dirá que ese calor que salió de ti en vida, sigue estando allí, sigue siendo parte de todo lo que somos, incluso en los que estamos sufriendo tu partida, para seguir después, en el calor de nuestras propias vidas.

Y vas a querer que el físico le explique a los que te quisieron que todo esto no es cuestión de fe, sino algo que se puede medir. Que los científicos han podido medir con precisión la conservación de energía y comprobaron que es precisa, consistente y verificable, a través del espacio y del tiempo.

Entonces desearás que tu familia examine la evidencia y quede satisfecha con esto que ha probado la ciencia, para quedar reconfortada en la certeza de que tu energía todavía está aquí.

De acuerdo a la ley de la conservación de la energía, nada de ti se ha ido, simplemente estás de manera menos ordenada.”

— Te invito a seguir viajando —

Marcelo Hernán Arre Márfull
Director Creativo Gestor I+D

 

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