Entrevista a Camilla Grimm: Libertad total

Por Paloma Olivares.-

La pintora alemana Camilla Grimm ha realizado un sin número de travesías a lo largo de su vida. Con apenas dos años de edad dejó Alemania junto a su familia para hacer de Mallorca, España, el lugar de su residencia. De Mallorca  se vino a Chile con su esposo chileno a fines de los años ´70. Diversos viajes se evidencian en las figuras, estatuas y objetos que decoran su casa. Pero la verdadera travesía es la que cada día emprende en el hogar que ha construido junto a su marido y sus dos hijos, en una de las bellas laderas de los cerros de Santa Rita de Pirque. Ese viaje es el que emprende de la casa a su taller, cofre donde guarda sus tesoros, en el cual viaja de una de las temáticas que se apoderan de sus pinceles a otra, de una vivencia que inspira su arte a otra, de la acuarela al acrílico, del papel al lienzo… Sus viajes son cientos y su fuente de creatividad, infinita.

camila-grimmPara mí pintar es una necesidad. Es parte de mi vida y dedico varias horas casi todos los días a ello” es una de las primeras frases que nos dice al reunirnos en el living de su casa. La vista desde sus ventanas no tiene límites, el cordón montañoso de Santa Rita nos sostiene hacia el oeste y se nos presentan los valles de El Principal y la ribera del Río Maipo en dirección contraria. A nuestra izquierda está la llamada Quebrada de la Madera y árboles nativos contenidos por una tierra generosa que ofrece flores y cantos de pájaros, nos recuerdan el tesoro natural en el que habitamos.

Es en ese mundo inmenso y pequeño al mismo tiempo, que Camilla decanta sus creaciones.

¿Cómo fue tu aproximación a la pintura, siempre te gustó, sabías que ibas a dedicar tu vida a eso?

Yo vengo de una familia de pintores profesionales. Mi abuelo, mi abuela, mi padre y mi hermano son pintores. Cuando cumplí 8 años mi abuela me regaló mis primeras acuarelas. Me gustaba, pero no sabía que ese sería mi oficio, de hecho fue azafata durante varios años. A los 16 volví a pintar y después cuando me casé y nos vinimos a Chile, tomé unos cursos de extensión en la Universidad Católica y desde ahí varios cursos y talleres. Siempre estuve rodeada del ambiente del arte.

¿Cuáles son los materiales que utilizas en tus cuadros?

Comencé con la acuarela, pero luego pasé al óleo y ahora pinto más que nada con acrílico. Voy mezclando  materiales, hago una técnica mixta. Utilizo trozos de madera, de géneros, tierra o pedacitos de aluminio que encuentro…todo lo que encuentro en mi patio. Yo siempre voy descubriendo algo nuevo que puedo usar. ¡Es una libertad total! Eso es lo que me gusta, sino se va poniendo muy monótono. El arte tiene que estar en movimiento.

¿Y qué es lo que mueve tu creatividad?

Yo lo voy desarrollando por las experiencias que tengo, tanto los temas como los materiales. A medida que uno va dominando una técnica o un material, luego pasa a otro. Yo creo que hay que arriesgarse, correr el riesgo de probar cosas nuevas. Yo pinto para expresar sentimientos, cosas que me conmueven, independientemente si a otros les gusta o no. Antes pintaba muchas flores y a todo el mundo le gustaba, pero hoy he variado mucho los temas, pinto sobre los cables en las calles, mis perros, los velorios de angelitos, el cementerio, etc. A veces los voy mezclando e incorporo en un solo cuadro. Es un mensaje y la idea es que el espectador sienta algo, que la pintura le produzca alguna sensación o emoción. El artista que no logra eso, no va a ningún lado.

¿Eso es para ti el arte, una forma de comunicación?

Creo que el arte tiene que estar en la actualidad, es decir, actualizado. Mis pinturas son de cosas que nos conciernen, que están pasando ahora. Yo no busco mis temas, el tema me encuentra a mí. Mira a tu alrededor y algo te hablará.

Entonces tus cuadros muestran lo que has visto y sentido

Sí, por ejemplo cuando vararon las  ballenas, la mortandad de machas, de truchas que ocurrió a principios de este año. Eso me sensibilizó mucho y he estado pintando al respecto.

Por ejemplo hace un tiempo fuimos a un velorio en el cementerio de Pirque, que es precioso. Me llamó tanto la atención la diversidad de tumbas, imágenes, colores y me hizo pintar sobre esa experiencia, igual que los velorios de los angelitos y cómo es el ritual de la despedida. Quedé en trance, me impactó. Hace un tiempo que estoy pintando una serie de angelitos que se van al cielo – en su página web se puede ver la serie “Ritual de la muerte niña” –

¿Y cómo ha ido evolucionando tu pintura?

No sé si ha evolucionado –dice riendo- . A veces miro mis cuadros de hace 15 años y veo el mismo gesto, pero sé que es la marca, mi personalidad y es muy importante. Hoy pinto con más soltura y menos colores.

Mientras Camilla generosamente nos mostraba sus obras en el taller inundado de expresión y creatividad, nos cuenta que  los cementerios y la temática de la muerte siempre le han producido mucha curiosidad, cuando chica lo veía en España en las ceremonias de duraban varios días, con las lloronas que se contratan para que lloren y todo lo demás; y en Chile, y Pirque especialmente, la participación del guitarrón y la poesía popular. “Me sensibiliza ver las tumbas”, nos dijo al momento que vemos las gruesas pinceladas de tonos grises bajo unos verdes y anaranjados que resaltan en las tumbas de los niños del cementerio de Pirque.

De las emociones y pensamientos, Camilla se desborda en series de cuadros, de varios tamaños, sobre telas que ella misma prepara y que rehúyen de los bastidores. Tiene series de perros, gatos, flores, parras, cables, velorios de angelito, los peces muertos, cementerios y caballos (toda su familia, incluyéndola, hace enduro ecuestre). Sus cuadros se han presentado en Pirque, Santiago y varias ciudades de nuestro país, así como cuatro veces en su natal Alemania.

Generosamente nos compartió un texto que ella misma escribió para una de sus exhibiciones:

Llevo tiempo trabajando con distintos temas que me inspiran,

Son temas cotidianos con los que me he cruzado por casualidad,

Llaman mi atención, despiertan mis pensamientos y surgen los sentimientos, ya sea porque me agradan o porque me desagradan.

Después intento expresarlo a través de mi gesto y mirada personal con pinturas y pinceles.

Miro al cielo y se interpone un encaje de cables  eléctricos enredados, caóticos y contaminantes por su desorden dramático, pero a la vez poéticos, pues dentro de su fealdad hay una particular belleza, de potente dibujo que me produce una gran atracción.

Los rituales de la muerte, me produjeron un sentimiento encontrado entre dos grandes sentimientos, de tristeza y de alegría a la vez.

El velorio del angelito es un rito popular donde se festeja la muerte, por la certeza de que el alma de un ser puro, vuela al cielo dotado de alas como un ángel.

Intento descubrir la esencia de los distintos temas que cautivan mi atención, para expresarlos a través de mi instinto e imaginación”.

www.camillagrimm.com

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