Vivir alrededor de las abejas

Por Paloma Olivares V.-

Tal como cantan algunos, los caminos de la vida son sinuosos y no son lo que se pensaba. Para Irene Chauriye y Cecilia Vilches, eso es más que una verdad, pero una verdad que las llevó a encontrar su real pasión y que les dio la fuerza para llevarla a cabo hasta ahora.

Cecilia e Irene son apicultoras, emprendedoras y promotoras de los tremendos beneficios de lo que sabiamente las abejas producen en la colmena. Cada una por su parte, y también en conjunto gracias a esos caminos de la vida, han encontrado la manera de compartir esa sabiduría con todos aquellos que acceden a sus productos.

miel“El trabajo de las abejas es muy amplio y aunque en Chile recién se están conociendo los grandes alcances que tienen en la salud, es una fuente de bienestar infinita que tuvimos la suerte de conocer” nos dicen casi al unísono en el Mercado Origen donde venden sus productos todos los sábados.

Ambas han vivido en carne propia cómo es posible sanarse de enfermedades muy graves, gracias a la apiterapia.

Llegue a ser apicultora por problemas de salud, no quiero entrar en detalles, pero era muy grave…después de muchos doctores y tratamientos me dije: ¡basta! Tiene que haber otra posibilidad y comencé a estudiar y capacitarme en medicina natural, agricultura y apicultura orgánica. Llegué a profundizar en el efecto negativo del azúcar, que en realidad es veneno, y que la mejor alternativa es la miel, pero lamentablemente mucha de la miel que consumimos y se vende en tiendas y supermercados, está adulterada y no conserva todos sus beneficios, así que decidí que lo mejor era tener mis propias abejas para mí y mi familia. Y así fue que nos vinimos a vivir a Pirque, hace 4 años, y así también poder cultivar nuestra propia alimentación” señala Irene. Además de la miel y sus subproductos, Irene descubrió los llamados “superalimentos” y comenzó a estudiar sus efectos en enfermedades como el cáncer, diabetes, migrañas, problemas hormonales (sobre todo en la tiroides), entre otras, y cómo podían mezclarse con los productos de la apicultura para potenciar sus beneficios. Así comenzó su producción de mieles medicinales, de las cuales hoy en día tiene 9 variedades: miel-cacao, miel-cúrcuma-cayena, miel-canela, miel-maqui, miel-nuez, miel-jengibre, miel-cochayuyo, miel-espirulina y miel-goji. Con la cera de abejas, aceites naturales y elementos como el maqui elabora cremas nutritivas, hidratantes y exfoliantes.

Entrar en el mundo de las abejas es enamorarse completamente, ya no hay vuelta atrás y ese amor se empieza a trasladar a todo lo demás. Empiezas a amar el entorno, los árboles, las flores, los insectos, los animales y a mí me pasó que sentí la necesidad de ayudar a otros, por eso empecé mi emprendimiento” reflexiona.

Por su parte, Cecilia, quien originalmente es de la localidad de Los Queltehues en el Cajón del Maipo, llegó a Pirque hace más de 10 años. Llegó a las abejas por esas casualidades que en realidad no lo son, gracias al encuentro espontáneo con una compañera del colegio que no veía hacía más de 20 años. En ese encuentro su amiga, quien es apicultora le vendió unas colmenas para que comenzara con su producción. “Siempre quise hacer algún trabajo desde mi casa, porque quería criar a mis hijos y además tenía tiempo para hacer algo más. Eso fue hace 9 años, comencé con 15 colmenas y desde ese momento me empecé a enamorar de las abejas”. Nos dice entusiasmada y continúa “Es una maravilla lo que la abeja te enseña. Estudiaba mucho y estaba leyendo todo el tiempo…mi hija entró a la Universidad Católica a estudiar agronomía y tuvo un ramo de apicultura, así que le pedí que hablara con su profesor para que me dejara ir de oyente y así fue. ¡Aprendí mucho!” Cecilia siempre fue muy curiosa y además de estudiar los libros que conseguía, estudiaba a sus propias abejas “me quedaba horas observándolas, viendo los distintos colores del polen que traían en sus patitas, contemplando su vuelo, sus recorridos…la abeja es una terapia en sí misma. El zumbido y el aroma de la colmena es terapéutico”, concluye.

Después de un terrible accidente, Cecy se curó con apiterapia suministrada de sus propias abejas. Tiene la certeza que va por un buen camino y se siente privilegiada de poder compartir ese saber con las demás personas. “Es tan importante la coherencia, lo que tú hablas y transmites debes vivenciarlo, eso te da el equilibrio y el bienestar. Este cambio de mentalidad una, como mujer, lo aplica en su familia y es tan bueno cuando se puede ver  que mejora la calidad de vida de la gente”.

Actualmente, Cecilia produce miel pura, mieles gourmet (cacao, jengibre, merkén, cúrcuma-pimienta y canela), miel con polen y cosméticos que elabora con aceites esenciales como shampoo, acondicionador, jabones, desodorante y bálsamo labial.

En su casa en el sector de Santa Rita, su jardín no sólo se enriquece con las colmenas y el zumbido de sus abejas, sino que sus más de 100 gallinas conviven con flores y árboles nativos. Los huevos de gallina araucana, también son una fuente de ingreso para Cecilia.

Ambas se conocieron en una agrupación de apicultores en contra de su amenaza de extinción que trabajaba con el profesor Felipe Gelcich del INIA (Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria) y hoy son usuarias de Prodesal y participan en la agrupación Raíz Agroecológica.

Tanto para Cecilia como para Irene, este regalo que les dio la vida también viene con una misión, el deber de divulgar lo que saben sobre la apicultura y la terapia con productos de la colmena. “Es importante ir actualizándose, muchas veces la información queda en las elites, en los grupos de investigación y no baja a la gente” nos dicen. Cecilia agrega que es importante acceder a productos de buena calidad y comenzar de a poco pero ser perseverante en su consumo. Irene nos comenta “Los propóleos deberían darlos en los consultorios, es el mejor antibiótico que existe…en otros países se están utilizando muchos productos de la apicultura en la salud convencional, se está integrando la sabiduría de las abejas a la vida cotidiana de las personas y han tenido resultados increíblesaquí se sabe muy poco y se consumen mal o son adulterados en laboratorios o por productores”. Cecilia agrega “por ejemplo el polen, que es excelente para el rendimiento físico e intelectual, sobre todo para deportistas y niños, no se sabe que no debe saltarse la cadena de frío y lo venden en frascos o bolsas a temperatura ambiente, restándole mucho su valor nutricional

Los propóleos que venden en las farmacias, generalmente, tienen tantos otros productos químicos que el porcentaje real de propóleos es hasta el 1%, obvio que eso no te va a hacer efecto, y ni hablar de las mieles adulteradas”.

Pero más allá de lo que puedan hacer algunos laboratorios o productores para aumentar su producción, los apicultores agroecológicos deben sortear otro tipo de obstáculos. Los plaguicidas y la contaminación ambiental son grandes amenazas para las abejas, Pirque han debido sobreponerse al uso indiscriminado de agroquímicos y tratar de establecer comunicación con los agricultores para que los productos que usan en sus plantaciones no afecten a las abejas y sus colmenas. Cecilia nos cuenta que a través de la cera con la que las abejas hacen sus panales, se puede saber el nivel de contaminación del lugar. En muchos colmenares los apicultores compran los marcos que van dentro de las colmenas con la cera lista, pero esa cera, normalmente viene contaminada, y eso contamina la miel y todos los productos. “Lo que hacemos los que trabajamos limpio, es que dejamos que la abeja fabrique su propia cera, es más lento, tal vez menos rentable porque las abejitas deben consumir casi toda miel para tener energía y fabricar, pero así te aseguras que los productos van a estar limpios y puros”.

Sabemos que en Pirque, gracias al esfuerzo de apicultores como Cecilia e Irene, podemos acceder a miel y productos realmente puros. Los invitamos a integrarlos en su vida cotidiana y a apoyar a estas emprendedoras pircanas.

Punto de venta: Mercado Origen. Sábado de 10 a 14 hrs.

Cecilia Vilches: +56 9 88844305

Irene Chauriye: Facebook: apícola.linenco

www.linenco.cl

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