Los primeros perros guía del país se entrenarán en Pirque

La “Fundación Lucha contra la Retinitis Pigmentosa” (FUNDALURP) creó el proyecto Buddy: la primera escuela chilena de entrenamiento de perros guía para personas con discapacidad visual y que será construida en la comuna de Pirque.


Por Vania Salinas.-

En Chile, la única opción de que una persona no vidente pueda acceder a un perro guía es viajar por alrededor de un mes a alguna escuela latinoamericana, costeándose el viaje y pagar alrededor de 10 millones de pesos por el perro. Por lo que no es común ver en nuestro país a personas con discapacidad visual acompañadas de un perro guía, sin embargo, esto cambiará rotundamente en los próximos años.

Fundalurp2El 2017 Fundalurp inauguró un centro gratuito de rehabilitación integral para personas afectadas por la retinitis pigmentosa: una enfermedad hereditaria que afecta a personas menores de 40 años y que provoca la pérdida gradual de la visión, siendo una de las principales causas de ceguera a nivel mundial.

En la incesante búsqueda del equipo de la fundación por mejorar la calidad de vida de las personas con esta enfermedad, decidieron ir un paso más allá y crearon la primera escuela de entrenamiento de perros guía llamada Buddy, en honor a la primera perra guía de la historia.  

Buddy es un proyecto que obedece a dos pilares fundamentales de Fundalurp: la rehabilitación integral de las personas no videntes y su inclusión a nuestra sociedad.

La decisión de construir la escuela en Pirque, se debe a que las personas que conforman Fundalurp conocen muy bien la comuna por distintas razones, y además, coinciden en que es un lugar que escapa de las desventajas de lo urbano y que a la vez está cerca de la ciudad. Aún no está definido en qué lugar específico de la comuna se va a instalar la escuela, sin embargo, el proyecto ya fue presentado en la Municipalidad de Pirque para ser concretado durante este año.

Robert Fraser, director de Fundalurp y vecino de Pirque, apenas tomó conocimiento del proyecto pensó en que la comuna sería una zona ideal. “Es una comunidad muy bien recibida, tengo varios amigos en Pirque y todos están de acuerdo con esto”, explica.  

Gustavo Serrano, presidente de Fundalurp y quien además sufre de retinitis pigmentosa, asegura que esta escuela “va a ser un referente nacional, porque va a ser la única, por lo tanto, para la comuna de Pirque es un proyecto muy potente. No es solamente ir y poner una escuela de perros, sino que además es compartir con la comunidad. En otras partes del mundo esto termina siendo un atractivo turístico”, cuenta.

Proceso de entrenamiento

Los cachorros al nacer estarán junto a su madre por dos meses, y luego pasarán al cuidado de una familia de acogida o también llamados Puppy Raiser, quienes tendrán la custodia de los cachorros para enseñarles obediencia básica hasta que cumplan la edad necesaria para comenzar el entrenamiento, que se realiza entre los 14 y los 18 meses aproximadamente.

Robert, director de la fundación, cumple también la función de Puppy Raiser, y actualmente está a cargo de Bruna, labradora de sólo cuatro meses que será una de las primeras perras guías de la escuela y de nuestro país.

Una vez que el perro ya está adiestrado, su nuevo dueño deberá quedarse a vivir por un mes en la residencia de la escuela para conocerlo bien, y así completar el proceso de adaptación. En este transcurso es fundamental conocer las características del usuario al momento de designarle un perro. “Si un perro tiene mucha energía, entonces no puede estar con un usuario que está en la casa todo el día” explica Andrea Moreno, directora de Proyectos de Fundalurp y Puppy Raiser a cargo de Aida, otra pequeña labradora que será entrenada en la escuela.

En caso de que el usuario no tenga buena relación con el perro, se hará un recambio. Y si por algún motivo el perro sufre algún problema de salud, también se recurrirá a esta solución, mientras que el perro hará un “cambio de carrera”, es decir, pasará a ser perro de asistencia para personas con otro tipo de discapacidad.

También puede ocurrir que un cachorro por motivos genéticos no cumpla con los requisitos para ser un perro guía. “Un perro que al ver un gato sale corriendo y no puede controlarse, es porque tiene un instinto de caza muy grande, por lo tanto no puede ser un perro guía”, explica Andrea Moreno.

Otro punto importante es que es la persona quien decide cuándo tener un perro guía, no la fundación. No importa si la persona está con ceguera completa o tiene poca visión, sólo debe cumplir con algunos requisitos. En primer lugar, debe saber usar muy bien su bastón y poder desplazarse con él sin problema, y luego, deberá rendir unas pruebas psicológicas que se realizan en la misma fundación, para luego ser candidato a optar a un perro guía de la escuela.

Educar a la sociedad

Es una tarea indispensable educar a la sociedad para que tanto la persona ciega como el perro puedan desplazarse tranquilos por la calle. “La idea es enseñarle a la gente que haga como si no hubiese un perro: no tocarlo, no interrumpirlo, y que las personas que anden con sus perros los controlen […]. Son perros que están específicamente entrenados y son súper capaces de concentrarse, pero si viene un perro a desconcentrarlo pueden producir un accidente”, explica Andrea.

Proyecciones de la escuela

Los estándares de calidad del entrenamiento en la escuela serán altísimos. De hecho, hace poco contrataron una instructora holandesa con 17 años de experiencia en adiestramiento de perros guía.

El equipo de Buddy espera contar con 24 cachorros por año. “No es prioridad en un comienzo, pero queremos hacer nuestros propios perros, nuestra propia línea de perros guía”, cuenta Javier Rivera, director creativo de Fundalurp y que además sufre de retinitis pigmentosa en fase inicial.  

La escuela aún no está construida y sin embargo ya hay una lista de espera conformada por los mismos asistentes de Fundalurp, quienes recibieron muy felices la noticia. “Aquellas personas que no cumplen con los requisitos tienen este tiempo para ponerse al día. Es algo súper esperado, y que se veía bastante inalcanzable”, dice Andrea.

El propósito que hoy tiene el equipo de Buddy, es aumentar la cantidad de auspiciadores para financiar el proyecto. Ya cuentan con la marca de alimentos Eukanuba, el Hospital Clínico Veterinario Globalvet, y el laboratorio MSD, encargado de proveer las vacunas para los cachorros.

Un desafío a futuro es que las personas con discapacidad visual de regiones puedan optar a un perro guía, pero para eso se necesitarán más ingresos para lograr el seguimiento, y por lo tanto, más auspiciadores. “Entre mayo y junio vamos a levantar una campaña bien grande donde vamos a reunir fondos para la escuela y la fundación”, concluye Jaime.

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