Las Majadas – Otoño en Pirque

Por Catalina Avendaño.-

Es esa época del año donde los colores se toman las calles y los cerros. La invitación es a salir afuera, mirar y disfrutar del paisaje y los panoramas de esta estación.

Hay algo nostálgico en el otoño, algo que nos recuerda los ciclos de la vida. Nos damos cuenta de cómo la naturaleza cambia con nosotros, o nosotros con ella, y que no importa lo que hagamos, hay cosas que son inevitables.

LM1A veces es tiempo de reflexionar sobre lo que se queda y lo que se va, y eso es lo que tiene el otoño: sus rojos, amarillos y naranjos visten los caminos y los cerros, dando esa sensación de transición que da este momento del año. Nos sentamos a ver las hojas caer y sabemos que todo está cambiando.

Pirque significa ‘hombre de la tierra’ en lengua mapuche, y cómo no, si la riqueza natural de Pirque nos maravilla durante todo el año, en un lugar alejado del ruido y el estrés de la ciudad. También está su historia, su patrimonio y las tradiciones culturales que hacen de la zona un lugar muy especial tanto para sus habitantes como para quienes lo visitan. Está cerca de Santiago pero a la vez, al llegar, se siente una energía que invita a la desconexión y al relajo.

Naturaleza

La naturaleza nos habla más que nunca durante el otoño, y para escucharla, tenemos que visitarla y conocerla. El Parque Nacional Río Clarillo es un paseo ideal para que toda la familia conozca su diversidad biológica, conservada y protegida a través del tiempo. Es, además, un lugar de flora nativa que durante esta época del año se tiñe de colores fuertes en sus cerros de tierra y hojas.  

Loreto Russ, Presidenta de Anfitriones y Panoramas, conoce sobre la importancia del entorno en Pirque. Además de conocerlo en profundidad; su geografía, flora, fauna y sus atributos culturales, esta agrupación –que nace desde la Fundación Sendero de Chile– busca intervenir en áreas silvestres protegidas del Estado y capacitar a personas de Pirque en turismo sustentable con un enfoque local, destacando los atributos naturales y culturales de la zona para ofrecer un servicio de calidad, diferente y a escala humana.

Río Clarillo es uno de los lugares que potencian turísticamente. Es que se trata de un lugar único, con uno de los bosques esclerófilos que hay en América y con una biodiversidad rica y única que se ve reflejada en los diversos panoramas y experiencias a los que podemos acceder los visitantes. Este otoño, la invitación es a caminarlo: “buscamos poner en valor todos sus atributos de conservación y al estilo Anfitriones y Panoramas con un toque cultural, con canto y poesía popular, amistad y alegría sin descuidar la seguridad y bienestar de nuestros visitantes y con deliciosas degustaciones de productos típicos y vinos”, describe Loreto.

Si hay alguien que conoce la Cordillera de Los Andes, son Los Baqueanos. Para ellos, el otoño es una de las estaciones más lindas por sus colores, aromas, primeras lluvias y una naturaleza que cambia y nos invita a reflexionar. En Pirque Jaime Zaror, su Gerente General, sueña con un turismo sustentable, con narrativa y acompañado de desarrollo local para mostrar algo único al mundo y a todos los chilenos. Para eso nos invita a vivir el otoño con alternativas de hiking para grandes y chicos: nivel suave para toda la familia en Río Clarillo, nivel medio en el Nido de Cóndores y nivel experto en la Laguna Colgante El Morado, ambos en San José de Maipo.

Para proteger estos tesoros naturales es importante recordar que debemos caminar por los senderos señalados, evitar los incendios forestales, no llevar mascotas ni alterar de ninguna forma el equilibrio del ecosistema. Y por supuesto, botar la basura en basureros para mantener el área limpia y sin contaminación.

Vida de campo

Pirque todavía mantiene su vida campestre, rural. Es lo que lo hace tan especial y lo que a su vez debemos fortalecer y preservar, y son muchas las personas que se dedican a eso. Para Sebastián Ceballos, Encargado de Turismo de la Municipalidad de Pirque, los colores de otoño están “en la Alameda, donde entramos en un túnel de tonos, o en las calles para ver los parrones con sus diferentes colores, o al recorrer San Juan de Pirque con su vegetación exuberante”.

Esto es lo que nos gusta de Pirque: su flora y fauna, que a la vez es tan importante para su identidad. Es una zona reconocida por su naturaleza, ya sea recorriendo la Cordillera de los Andes o conociendo los frutos que nos dan las viñas y la belleza de sus vides. No sólo en otoño sino que durante todo el año, el Valle del Maipo es una alternativa para conocer las viñas –sobre todo el Cabernet Sauvignon, conocido entre los mejores del país–.

Por lo mismo, el Día del Patrimonio recién pasado Las Majadas de Pirque celebró el Patrimonio Botánico y la riqueza de las diferentes especies que encontramos en Pirque y en el parque de Las Majadas, ya sea por su belleza, por su antigüedad, o por ambos.

Es que el parque es un gran indicador de la época del año, y eso en otoño se nota más que nunca. Los árboles perennes dejan su rastro en el suelo mientras que los tonos rojizos desvían la mirada hacia las copas de los árboles. Todo esto es una inspiración que cambia de color y texturas con las estaciones, y quienes lo visiten pueden aprender de sus más de mil árboles –entre los que destacan los Peumos nativos, Araucarias, Cedros del Líbano, Sequoias, Cipreses y Palmeras– descargando la aplicación Plantsss.

Durante el otoño, cada uno vive la experiencia y se conecta con diferentes sensaciones. Para Sebastián Ceballos “lo que diferencia a Pirque de los demás lugares es que, al tener lugares con una vegetación más frondosa, la estación otoñal se percibe de una manera distinta”, y por qué no tomar la bicicleta y recorrer sus caminos, disfrutando de la brisa otoñal, los tonos rojizos y los caminos de hojas que se van acumulando.

Por otro lado, para Loreto Russ el otoño potencia la belleza de los cerros de Pirque con una luminosidad muy linda, dorada y sutil: “es un momento donde los paseos son más relajados y frescos, se potencia la belleza del paisaje, las alamedas doradas lucen en su esplendor por la limpieza del aire, y el clima –aún suave y sin grandes fríos– permite recorrer sin grandes dificultades y ver unos atardeceres de película”. Qué más se puede decir.

Lo rico de estar adentro

En esos días más fríos, cuando no queremos estar afuera, la gente de Pirque y quienes lo visitan llegan a las casas de té y restaurantes de la zona.

Una alternativa para saborear esta estación es el restaurant de Las Majadas de Pirque, donde la carta de otoño se creó pensando en resaltar los productos elaborados aquí. Marcelo Saldaña, su Sous chef, destaca la elección de lo local y estacional: “los productos locales que utilizamos son los quesos, mermeladas y vegetales orgánicos del Mercado Origen, miel de la mielería de Pirque, hongos de Club de Hongos de San Juan y la mayor parte de nuestros vegetales son comprados a las Fábulas del Huerto”.

Además de ayudar a los pequeños productores, esta carta de otoño usa productos de otoño. Puede sonar obvio, pero no lo es, pues en muchos lugares se come durante todo el año productos que sólo se encuentran en verano. De esta forma, las preparaciones del restaurant de Las Majadas no usan productos alterados y, por ejemplo en el caso de las verduras, está en su punto justo de maduración: “no es lo mismo comer un tomate en invierno que un tomate en verano, que no alteró su proceso o ciclo de maduración”, aclara el Sous chef.

Un día perfecto de otoño en Pirque termina en familia alrededor de la mesa. Pan amasado, quesos de la zona, manjar casero y chocolate caliente, con una buena conversación que nos recuerde aquello que nos une y nos hace disfrutar de las cosas simples.


 

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