Participación: una Bioinspiración

¿Qué permite a una bandada de aves volar sincronizadamente sin golpearse unas a otras, ni estrellarse súbitamente contra un muro o un denso bosque? ¿Qué permite que millones de ápices radiculares sondeen la profundidad del suelo sin convertirse en una maraña u ovillo sin orden ni eficacia? ¿De qué forma un enjambre de abejas decide el lugar en que establecerá su nueva colmena?

Si tuviéramos la humildad suficiente para reconocer al Ser Humano como el pequeño elemento de la Naturaleza que es, y a consecuencia de ello estuviésemos más dispuestos a aprender del resto de los seres vivos, entonces muy posiblemente seríamos capaces de responder mejor a aquellos problemas y desafíos que enfrentamos día a día.

Quizás un concepto que podría responder a las preguntas formuladas al inicio de esta columna sea el de Participación.

Raíz2La bandada de aves consta de pequeñas reglas que definen entre otras cosas la distancia en centímetros a que habrá de volar un ave de otra. Dicha sola disposición permitirá que el trabajo coordinado, y la decisión mancomunada que orientará su vuelo, multipliquen la capacidad individual para crear un poder de desplazamiento de mayor alcance y eficiencia.

De igual manera, los ápices radiculares, unos pequeñísimos vellos que crecen alrededor de las raíces son dispuestos a una distancia estándar, “preacordada” y son capaces de recolectar tanta información que se consideran más perfectos que cualquier sensor creado en los laboratorios informáticos del mundo, (pueden detectar gravedad, luz, humedad, nutrientes, otras raíces, obstáculos, etcétera en milésimas de segundo) y la suma de toda la información (decisión) entregada por millones de ápices permite a las plantas extender sus raíces hacia el mejor suelo posible a su alcance.

En el caso de los enjambres de abejas se ha podido observar que envían a un grupo de abejas exploradoras a encontrar los mejores sitios disponibles para establecer la colmena. Al regreso, cada una de las exploradoras que ha escogido un lugar de su preferencia, inicia un baile a través del cual informa al resto su elección. Progresivamente las abejas del enjambre comienzan a definirse por una opción u otra y pasan a formar parte del baile de las abejas exploradoras. Si aún quedan dudas, pueden visitar nuevamente los lugares elegidos y regresar nuevamente a intentar convencer al resto del enjambre que aún pueda permanecer dudoso. Como usted podrá imaginar, el grupo con mayor número de abejas define el destino del enjambre.

El biólogo italiano, Stefano Mancuso, llama “Bioinspiración” a la búsqueda de soluciones para los problemas humanos en las estrategias inteligentes diseñadas por la naturaleza y en especial en el mundo vegetal.  Cuánto ganaríamos, si nos guiáramos un poco más por algunos de esos principios y le perdiéramos el miedo, por ejemplo, a la participación abierta y efectiva.

Desde hace algunos años la sociedad chilena ha ido ampliado sus instancias de participación, invitando cada vez más a cuentas públicas, consejos consultivos, presupuestos participativos, etc. Y la constatación de la baja participación suele ser pasmosa. A menudo se esboza que “la gente no quiere participar”. Pero un juicio “bioinspirado” podría ser, que solo se participa activamente en aquellas instancias en que la participación individual tiene reglas claras, es valorada y tomada en cuenta; y no cuando sencillamente se utiliza para tomar una fotografía, llenar un listado de nombres, justificar una mañana y dar el asunto por cerrado.

“[…] en la naturaleza, tomar decisiones consensuadas es la mejor garantía para resolver de manera correcta los problemas complejos.” Stefano Macuso, El futuro es vegetal

David Ordenes Melillán
Agrupación Raíz Agroecológica de Pirque
agrupacionrap@gmail.com

las fotografías están licenciadas por creative commons, sólo la de raíces exige colocar autor (Lamiot). Si encontraras una mejor, la sustituyes. Yo, entre el apuro no pude buscar o producir mejores fotografías. Saludos, muchas gracias

 

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