PIRQUE SUSTENTABLE

Por años pensamos que la Tierra era resistente al progreso. Hoy sabemos que no es así, y tenemos un largo camino por delante para recuperarla.


No hace mucho tiempo nos dimos cuenta de que tenemos que cuidar la Tierra si queremos seguir viviendo en ella, y aunque hay muchos que dicen que ya es demasiado tarde para reparar el daño, otros pensamos que aún estamos a tiempo. Por eso es que todos, desde el lugar donde estamos y de la mejor manera que podemos, tenemos que vivir una vida consciente y responsable con el medio ambiente.

LM1Estamos cada vez más preocupados de la tecnología, el consumo y la inmediatez, pero al otro lado de la moneda vemos a personas e instituciones que día a día se esfuerzan por ser respetuosos con el entorno, tanto la naturaleza como las personas. Porque ser sustentables nos desafía a tomar en cuenta un panorama general cuando tomamos las decisiones. Es decir, mientras no ser sustentable es pensar en uno mismo y en los resultados inmediatos, serlo significa actuar de la manera más responsable con las próximas generaciones y el futuro del planeta.

Lo primero que se nos viene a la cabeza cuando hablamos de sustentabilidad es la naturaleza, pero en realidad consta de tres los pilares: medio ambiente, desarrollo social y desarrollo económico. Esto quiere decir que, si bien es muy importante el manejo de residuos, ser sustentable es mucho más que reciclar o reutilizar.

Una comuna que busca el equilibrio

En Pirque esto no es nuevo: hace años venimos viendo iniciativas que impulsan la sustentabilidad. El doctor Alejandro Elkins, de la Unidad de Higiene Ambiental y Zoonosis de la Municipalidad, toma la batuta desde el municipio: “El compromiso de la Municipalidad de Pirque con el medio ambiente está en poder administrar eficiente y responsablemente los recursos naturales, de tal forma que se pueda mejorar el bienestar de los habitantes sin comprometer la calidad de vida de las futuras generaciones”.

En términos concretos esto se traduce en una serie de Ordenanzas Municipales, entre las que destacan la prohibición de entrega de bolsas plásticas, la Ordenanza de Tenencia Responsable de Mascotas, mantención de áreas verdes y especies vegetales en la vía pública, educación en establecimientos educacionales municipales, talleres y capacitación con la comunidad y juntas de vecinos, convenios de colaboración con instituciones caso de CONAF para la conservación de áreas silvestres protegidas, ferias productivas sustentables.

Prodesal, de INDAP, también trabaja en varias iniciativas sustentables, como ejecución hídrica comunal con planes de riego, los GTT (grupos de transferencia tecnológicas) y producciones orgánicas.

El municipio también se ha dedicado a promover buenas prácticas en el sector privado que realiza actividades turísticas, minimizando el impacto ambiental, dándole valor al Patrimonio Cultural y potenciando las economías locales.

Siendo una comuna rural, para los pircanos la responsabilidad con el medio ambiente es de vital importancia, y trabajan en conjunto para el cuidado y protección tanto de su entorno como de sus tradiciones. Es que la experiencia de Pirque nos cautiva de diferentes formas, y eso hace que el compromiso con la sustentabilidad sea complejo y desafiante. Por lo mismo, el municipio ha estado trabajando para lograr una comuna con la identidad “Pirque Sustentable”.

Hay otros actores que se han comprometido con este esfuerzo por impulsar un uso consciente y responsable de los recursos. Al parecer, en la Fundación Origen vieron esta realidad mucho antes porque ya llevan 27 años impulsando estas prácticas. Esto se refleja en el Modelo Holístico educativo de la Escuela Agroecológica de Pirque y el Colegio Virginia Subercaseaux, y en las áreas agroproductivas de siembra, huertos, producción y comercialización, que se enmarcan en la visión de la agroecología.

En palabras de Isabel Franco, de Proyectos y Sostenibilidad de la fundación: “buscamos siempre que la relación que desarrollamos los seres humanos con el planeta sea la más sustentable y respetuosa posible, logrando además que las personas desarrollemos a plenitud nuestro potencial”. ¿Pero cómo se traduce eso en lo concreto? Primero que todo, en la producción agrícola que se desarrolla en Pirque y en el Campo de Río Claro, región del Maule. Basado en la agroecología, este sistema productivo busca la conservación y regeneración del medio ambiente en conjunto con la felicidad del ser humano. La agroecología busca potenciar las diversas relaciones y funciones eco-sistémicas, lo que permite generar un equilibrio natural entre la producción y el medio ambiente. Esto tiene una serie de beneficios: “estimula un aumento en la biodiversidad y la fertilidad natural del suelo y genera sistemas más resilientes, y a su vez, se genera una producción de alimentos sanos, nutritivos y libre de agroquímicos”, detalla Isabel.

La agroecología considera también el ámbito económico y social, y el Mercado Origen se desarrolló con el objetivo principal de poder comercializar bajo los principios del Comercio Justo (además, de ser un agradable lugar de encuentro).

Actualmente tienen otros proyectos que están evaluando y que tienen que ver con el uso del agua y la energía, y la intención de crear un santuario de la naturaleza para proteger y conservar un ecosistema único de transición entre las eco-regiones del matorral chileno y el bosque valdiviano templado, el cual se encuentra en un estado vulnerable por la perturbación antrópica.

Turismo responsable

Pero la sustentabilidad no se vive sólo hacia adentro; también está en el turismo y en la experiencia de quienes nos visitan. Y en el desarrollo del Turismo Sustentable el municipio es un actor clave, con la facultad de impulsar y fortalecer el turismo. Sebastián Ceballos –encargado de Turismo en la Municipalidad de Pirque– nos cuenta que uno de los objetivos es seguir los mismos lineamientos que se tiene a nivel nacional en relación al Turismo Sustentable: “buscamos que el turismo se base en los tres pilares fundamentales de la sustentabilidad: en lo medioambiental minimizando su impacto; en lo socio-cultural poniendo en valor lo patrimonial; y en lo económico, potenciando las economías locales y regionales”, explica.

Cómo no hablar de las viñas, si están en el ADN de la zona y su actividad turística. En Chile se ha visto un importante aumento en el compromiso con la sustentabilidad vitivinícola, por ejemplo, con la ley REP que establece el marco para la Gestión de Residuos, la Responsabilidad Extendida del Productor y el Fomento al Reciclaje.

A nivel de mercado, el sector de vinos cuenta con el Código de Sustentabilidad, una certificación voluntaria que busca incorporar prácticas sustentables en las empresas vitivinícolas chilenas. De esta forma, tanto los productores de uva como los elaboradores de vino mejoran su gestión a través del cumplimiento de los requisitos estipulados. “El sistema ayuda a estandarizar estas prácticas a nivel país y a que sean reconocidas internacionalmente. Por lo tanto, creemos que la sustentabilidad se encuentra en estado activo y de fortalecimiento en todos los sectores de la sociedad”, sostiene Cecilia Guzmán, Gerente General y Enóloga Jefe de Haras de Pirque.

Haras de Pirque es una de las viñas que se ha comprometido con la sustentabilidad. Creen firmemente en la importancia de la sustentabilidad como política empresarial, en los ámbitos relacionados con el medio ambiente, con la responsabilidad social y con su dimensión económico-financiera.

En esta visión a largo plazo, orientada a la calidad en un entorno amigable con sus trabajadores y con el medio ambiente, el compromiso más importante a nivel medio ambiental fue la transformación de un sistema de producción tradicional a un sistema de producción orgánica, basado en aprovechar de manera eficiente los recursos del campo, mejorar y recuperar la fertilidad de los suelos, utilizar sólo fertilizantes orgánicos, controlar malezas de forma manual y conservar corredores biológicos. Todo un desafío para la empresa.

En otros proyectos que buscan una actividad productiva sustentable y responsable, Haras de Pirque incentiva la capacitación y desarrollo profesional de sus trabajadores, y como prioridad, los esfuerzos realizados en el área de seguridad laboral.

Ser sustentables no sólo ayuda al medio ambiente, también agrega valor en la reputación corporativa de las marcas. Y esto es clave en el mercado de hoy porque cada vez somos más los consumidores que optamos por productos responsables y conscientes. En cuanto a lo social, Cecilia Guzmán de Haras de Pirque explica sus alcances: “ser sustentables aumenta el compromiso de los propios trabajadores con su lugar de trabajo. Permite un circulo virtuoso que nace al interior de la empresa y que luego es difundida por los trabajadores a sus familias, produciendo un impactando a nivel local”.

Otro de los lugares donde se han comprometido con estas prácticas es Las Majadas de Pirque. Crear una cultura de reciclaje dentro de la organización, conservar el Patrimonio Natural del Parque y que finalmente los residuos no se conviertan en basura son algunos de sus objetivos, y para lograrlo cuentan con prácticas de uso eficiente de energía y ahorro de agua, además de disminuir el volumen de los desechos con la reducción y reciclaje. Hace un año se destinó un área de reciclaje para vidrio, aluminio, papel y cartón, donde cada departamento debe seleccionar su reciclaje y depositarlo en su lugar correspondiente.

En la Residencia, Loreto Larco está a la cabeza de un plan que busca reducir los residuos generados en la cocina, en las reuniones y servicios asociados, pero también en el compromiso de los proveedores: “buscamos a aquellos que son responsables con sus residuos, sobre todo plásticos”. Actualmente Las Majadas se encuentra en la etapa de auditoría para certificar los requerimientos obligatorios y básicos para postular al Nivel 1 del Sello Sustentable, e ingresar a la Mesa Nacional de Sustentabilidad Turística para recibir el Sello S.

Todo está unido. Por eso, al tener un entorno saludable, Pirque tiene mayores posibilidades de desarrollo económico y bienestar social. No olvidemos reforzar en nuestros hábitos y con nuestra familia el compromiso con el cuidado y protección del medio ambiente, desde nuestras decisiones más simples, hasta las más significativas.

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