Baños de bosque y Senderismo inclusivo

Por: Catalina Parra, guardaparque Reserva Nacional Río Clarillo. catalina.parra@conaf.cl.-

A la gran mayoría de las personas nos gusta disfrutar de la naturaleza, caminar por el bosque, por los senderos entre los árboles, disfrutar de su sombra, el canto de las aves, el viento, el sonido del río, la belleza de sus colores, el aroma de las floras y hojas. Todo esto nos regala tranquilidad, nos aporta alegría y muchas veces hasta llegamos a sanar aspectos vinculados a nuestro cuerpo y también del alma.

Senderismo-4Existe un concepto que surgió en Japón en 1982 llamado “Shinrin-yoku” o “Baños de Bosque”, el cual consiste en dar paseos en un entorno natural preocupándonos de usar los 5 sentidos, poniendo atención a olores, ruidos, colores, texturas, entre otros. Este concepto tiene una base científica, ya que el inmunólogo Qing Li (director de la Sociedad Japonesa de Medicina Forestal, de la Escuela de Medicina de Tokio), ha demostrado que un paseo por un bosque o por un parque aumenta significativamente la concentración de células NK (del inglés natural killer) en la sangre, un tipo de glóbulo blanco que contribuye a la lucha contra las infecciones y contra el cáncer. Según Li, los compuestos volátiles emitidos por los árboles (fitoncidas) son los principales responsables de este efecto beneficioso sobre el sistema inmunitario.

Basados en este concepto y la inclusión, el día 25 de Agosto de 2018 se realizó una actividad llamada “Senderismo sin límites”, la cual consistió en realizar un recorrido por un sendero de la Reserva Nacional Río Clarillo en monociclos llamados “Jöelette”, los cuales permiten que una persona con movilidad reducida o discapacidad, pueda disfrutar del bosque y sus beneficios, integrando estaciones donde es posible respirar profundo, sentir aromas, escuchar, aprender de nuestras especies nativas y otros.  

En nuestro país dos Fundaciones sin fines de lucro, Sendero de Chile y ERES, hoy en convenio con CONAF, incursionan en este trabajo voluntario y solidario, que busca contribuir al bienestar humano, a mejorar la calidad de vida de las personas en situación de discapacidad y movilidad reducida. Usando para ello, una Jöelette, que incluso su nombre se chilenizó a “Julieta” y fue elaborada siguiendo las pautas de diseño esenciales que plasmó el francés Jöel Claude.

El modelo francés de la “Jöelette” y fabricados en Chile, son conducidos por voluntarios, dos monitores, uno adelante y el otro atrás, que caminan por el sendero arrastrando el monociclo, acompañados de dos monitores laterales.

En la actividad participaron alrededor de 80 personas, entre beneficiarios, sus familias, voluntarios de Vive Running, funcionarios de CONAF, Sendero de Chile y Fundación Eres, Fundación Amasperger y ÁreasPro, con el financiamiento de la Fundación Leppe.

Los resultados fueron muy positivos, los participantes se llevaron una bella experiencia y también dejaron una energía distinta en el lugar, aprendizaje y desafíos tanto para la educación ambiental como para la conservación de la naturaleza inclusiva, universal y diversa.

 

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