El bosque esclerófilo de Río Clarillo, resistiendo la falta de agua

Por: Catalina Parra, Luis Ulloa. Guardaparques Reserva Nacional Río Clarillo. catalina.parra@conaf.cl

Actualmente existen muchas amenazas al bosque nativo, una de ellas es la sequía que se presenta hace más de 10 años y los cambios meteorológicos que hemos experimentado el último tiempo, incluyendo sus componentes (mamíferos, insectos, hongos, aves, entre otros) y funciones (polinización, producción de agua y aire, regulación de la temperatura, protección de suelo, etc.).

Litre-secando-sus-ramasLos árboles reaccionan frente al aumento de temperatura, la falta de agua y la presencia de factores externos, como el polvo. Muchos de ellos pierden sus hojas en ciertas épocas, como por ejemplo el Sauce chileno (Salix humboldtiana), que las bota en el otoño para entrar en un período de latencia. A diferencia del Peumo (Cryptocarya alba), Litre (Lithraea caustica) y Quillay (Quillaja saponaria), árboles característicos del bosque esclerófilo, los cuales son de hoja perenne, es decir que mantienen sus hojas todo el año. Y, sólo hacen un cambio gradual en su follaje, como parte de su funcionamiento natural, en condiciones normales. Lamentablemente hoy en día, estas especies mencionadas se están comportando de manera diferente, debido a que llegaron a una condición límite. Si bien se caracterizan por resistir la falta de agua, las lluvias de la época invernal,  no son suficiente, puesto que la radiación y las altas temperaturas, pueden provocar que pierdan, parte de su estructura, como ramas completas para evitar la evapotranspiración a través de sus hojas (parte de la fotosíntesis), para mantener, aunque sea, el mínimo de su sobrevivencia, usando sus recursos, al límite de su capacidad. En otras ocasiones, individuos de la misma especie, simplemente mueren.

Existe una relación equilibrada entre el suelo, el agua y la raíz, que permite mantener la humedad para el árbol y así,  pueda resistir los períodos secos. En situaciones normales, esta relación mantiene el ciclo de permanencia del agua, que llega a nosotros, por quebradas, esteros,  río y napas subterráneas. Además, de cumplir una función fundamental en la regulación de la temperatura. En palabras sencillas, sin la presencia del bosque, aumenta la temperatura, aumentan los riesgos de movimiento de material. O, simplemente no hay retención de agua.

Invitamos a observar, a ser cuidadosos y a reconocer el esfuerzo que realiza la naturaleza para seguir otorgando los servicios ecosistémicos de los cuales disfrutamos (agua, aire, hábitat de fauna y flora nativa, descanso, sombra, educación ambiental, tranquilidad, belleza, entre otros). Los invitamos a plantar árboles nativos en nuestro alrededor, a disminuir las presiones que actualmente tiene la naturaleza. Y, por sobre todo, a valorar y respetar lo que tenemos.

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