Chakrana, la necesidad de llevar una cultura agraria amigable a la ciudad

La crisis medioambiental que ha azotado con gran impacto a nuestro país, y sobre todo a nuestra comuna, obligan a buscar nuevas formas de mantener nuestra relación con la tierra y los cultivos que obtenemos de ella. Esta es la razón por la que los emprendimientos ecológicos, de enfoque orgánico, más que una moda se convierten en una solución a los dañinos efectos de la producción agrícola actual.  

 Dicen no ser más que la continuación de la actividad que puso raíz a nuestra especie, allí nos cuentan desde Chakrana que podemos encontrar su origen, aproximadamente hace unos 12 mil años atrás, en los albores de la cultura de vivir en torno a la tierra. 

 Sin embargo, la historia particular de Chakrana (Agricultura Orgánica) se remonta al año 2013, con la creación de La Chacra (Huertos Educativos), organización que por esos años se dedicó a la educación medioambiental en jardines infantiles y colegios, a través de la construcción y diseño de huertos urbanos a diversa escala.

 Tal vez en el último día de bajas temperaturas de octubre, como revista Todo Pirque tuvimos la posibilidad de visitar el centro de operación que Chakrana mantiene en esta comuna, y en una jornada de cálida conversación pudimos comprobar in situ la sana, justa y armónica forma de cultivar que propone Chakrana.  

¿Qué es Chakrana?

Pablo Samur, agrónomo, cofundador y gerente general de Chakrana tuvo la mejor disponibilidad para contarnos que su organización “se dedica al diseño, construcción y mantención de huertos urbanos en Santiago, por un lado, y a la elaboración de bioinsumos agrícolas por parte de Bioinsumos Chakrana”.

 Agregando que su misión se centra en “construir y mantener huertos urbanos que descentralicen el modelo de la alimentación moderna e industrial. Para acercarse a un modelo más conectado con los ciclos de la naturaleza. Nos interesa acercar la producción de alimentos que recupere la relación entre la cultura, el medio ambiente y el ser humano”.

Ejes y beneficios de Chakrana 

 Pablo Samur no tiene dudas en confirmar que, “el principal eje de nuestra organización es la regeneración del medio ambiente, puntualmente de los suelos, ya que de allí es de donde viene todo. ¿Sabías que más del 60% de los suelos de Chile están en proceso de desertificación?, es decir, se están erosionando, se están degradando, lo que hace que dejen de ser productivos. Por esto nuestra principal causa, más que solo la conservación es la regeneración de nuestros suelos, dejarlos mejor”. 

 Sumando que, “principalmente desde Bioinsumos, los ejes se establecen en la regeneración de los suelos, el cuidado del medio ambiente y ser parte de la posibilidad de alimentarnos mejor”. Samur cree, por igual, que estos ejes son impulsados por una necesidad medular de la gente, “la búsqueda de un contacto directo con la naturaleza, algo que está tan perdido y aumentado con la crisis sanitaria, cuarentena y encierro”.

 “Creo que hoy más que nunca las personas valoran estar al aire libre, sentir el sol, el viento, interactuar con plantas, con el medio natural. Este sería el principal beneficio, el impacto positivo del que nosotros somos partícipes”. Sostiene Pablo Samur, agregando que es importante “crear un sentimiento de empatía con la naturaleza, que genere un cambio que se traduzca en un cuidado y preocupación genuino del medio ambiente”. 

El problema a solucionar 

 Samur fue bastante gráfico y categórico al detectar cual es el problema, inmediato, ante el que (como Chakrana) se presentan como solución. “Las personas ya comprenden que lo que comemos no es sano, aunque sean hortalizas o frutas, estos alimentos tienen una carga de químicos y un impacto social asociado, que se traduce en el agotamiento de los suelos por la agricultura extractiva, y este nocivo impacto no alcanza a pagarse con el precio que se desembolsa para obtenerlos”.  

 “Por ejemplo, la espinaca que hoy en día conseguimos en ferias y tiendas tiene muchísimo menos hierro que hace 50 años, realidad que se extiende a todos los minerales y nutrientes de las hortalizas, frutas y verduras que comemos. Por ende, se generan deficiencias nutricionales, asociadas a esta pérdida, y esta mala alimentación desencadena toda una reacción sistémica en nuestro organismo, por la falta de hierro, de zinc, de magnesio, de boro y calcio”.

La amistad y familia como pilares en Chakrana 

 Pablo Samur nos cuenta (con una mezcla de orgullo y tranquilidad) un rasgo, comprobable en sus redes sociales, que los caracteriza como empresa: la amistad y el trato fraternal. Es que el origen de Chakrana radica en una sucesión de éxitos producidos por el trabajo, la amistad y la familia. Samur nos cuenta esto en presencia de su mujer, Catalina Lizama y su suegra, Iris Gutierrez. 

 “Mi suegra es una mujer admirable, madre soltera, tres hijos, dos gemelas, y lo más característico, sus oficios, ella surge en un principio gracias a la mimbrería y después a la florería (Chimbarongo). Pero siempre demostrando ser una mujer visionaria, ella consiguió la parcela acá (Pirque) y hoy es donde estamos establecidos”. 

 “Además de ser madre de la mujer a la que amo y abuela de mis tres hijos, ella fue un ejemplo para mí, ella es la confirmación de que si se tiene la voluntad, no se necesita nada más que trabajo para conseguir lo que se quiere, solamente las dos manos”. Manifiesta Samur al ser consultado por la razón que los motivó a crear Chakrana, agregando que en un inicio:  

 “No podíamos hacer vista gorda a todos los problemas de los que éramos conscientes, así que partimos con mi amigo Benjamín Montero, que es chef de profesión; yo por el lado de la agricultura, entendiendo el impacto ambiental asociado y por su parte mi amigo, relacionado a la alimentación, mejorar lo que comemos. Dijimos, necesitamos hacer algo, porque comprendimos que el futuro está en el cambio de prácticas y mentalidad”. 

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