“Si no hacemos nada el ecosistema va a reventar en nuestras narices”

Junto con la llegada de agosto, lamentablemente el calentamiento global sigue mostrando sus preocupantes señales en nuestro ecosistema. Esto manifestado en Canadá, lugar en donde los termómetros registraron la histórica temperatura de 50°, estas alzas provocaron la muerte de cerca de 500 personas.

Fue este el tema con el que comenzamos la entrevista con el pircano Juan Ovalle; académico de Ciencias Forestales y Conservación de la Naturaleza (Universidad de Chile). Además investigador asociado del Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad (Universidad Católica).

Si bien el trabajo de Juan se centra en la “producción de plantas nativas, y su uso en la restauración de ambientes sometidos a fuerte estrés”; le pregunté sobre si aún se mantiene el debate sobre la existencia del cambio climático, a lo que me contestó: “en la comunidad científica ya no existen dudas sobre los efectos y consecuencias del cambio climático, provocados por el comportamiento del ser humano, y sumado esto a el uso indiscriminado de combustibles fósiles”. 

Calentamiento global en Chile

Antes de entrar de pleno en el campo de experticia de Juan Ovalle, conversamos sobre la expresión del calentamiento en nuestro país. “Las precipitaciones normales en Santiago son de aproximadamente 300 milímetros de agua caída, esto históricamente, ahora está cayendo prácticamente la mitad”.

“Este invierno sigue existiendo un déficit enorme  de agua y es probable que esto se acentúe”. Agregando sobre los impactos de esta sequía en la vegetación. “Los árboles más grandes de copas frondosas, a los que les cuesta más mantener su estado hídrico y son los más susceptibles al estrés hídrico; son estos los que van a ir muriendo”.



Sequía y bosque nativo, escenario de Pirque

Al preguntarle por la eventual sequía, manifestación del calentamiento global en nuestra comuna, el profesor Ovalle mantuvo que: “se va a ir dando paso a otras especies acompañantes, que son más arbustivas; más resistentes a la sequía y que van a comenzar a dominar.

En términos estructurales el bosque esclerófilo que se caracteriza por especies altas, de 10, 15 metros van a ir desapareciendo. El bosque esclerófilo se va a achaparrar, va a disminuir su tamaño y van a dominar otras especies arbustivas; como vacariliniaris, como el tejo, y prustias que son mucho más resistentes a la falta de agua”.

“Estamos hablando de un cambio en el paisaje. En un tiempo aproximado de 50 años, si las condiciones se mantienen igual, claramente no habrá espacio para la dominancia de árboles grandes como el peumo o el quillay”; expresó con preocupación y para graficar la gravedad de la crisis medioambiental que vivimos. 

Posibles soluciones

Juan Ovalle nos explicó que no se puede hacer nada de manera localizada. Esto es la lucha contra el cambio climático global. Sumando a esto que, “lo que se hace necesario es un cambio de paradigma completo por parte de los Estados; esto es un cambio de largo aliento que pareciera no verse cerca”. 

Agregando a lo anterior, “sin embargo, los cambios individuales-colectivos parecieran ser el eje que marcará la diferencia. Es necesario generar cambios locales que sean un ejemplo y puedan ser replicables, primero en Paine, Buin, Puente Alto, La Pintana. Recién allí parte la bola de nieve que podría llevar a concretar soluciones con respecto al cambio climático”.

Ecosistemas en la etapa constituyente

De lo conversado con Juan Ovalle, lo más importante que rescaté es que primero es necesario generar conciencia. En palabras del profesor “darse cuenta que los ecosistemas naturales en Chile están sometidos a un gran estrés. Que son muy vulnerables y por lo tanto tenemos que ayudar a protegerlos y evitar incendios forestales. Este último es uno de los problemas más graves y difícil de recuperar en estado de sequía, casi irreparable”. 

Ni yo ni el profesor Ovalle somos expertos en aspectos legales. No obstante llegamos a conclusiones en nuestra conversación, como por ejemplo que, en este momento constituyente, es necesario generar políticas públicas sustentable para mantener los pocos ecosistemas naturales que van quedando en la zona central, y como ciudadanos nos queda elegir a autoridades con esta visión y objetivo. 

Otro aspecto interesante al que hizo referencia nuestro entrevistado fue que, “falta constituir derechos de la naturaleza, así como los ciudadanos tienen derechos, que la nueva constitución se detenga en esto es importante, hay un figura legal que aún no está clara, de cómo poder la naturaleza tener derechos, esta es la razón por la que es menester generar un marco legislativo mejor para los ecosistemas que están susceptibles a degradación, asimismo evitar que se sigan parcelando zonas con bosques o que se extraigan recursos hídricos de napas, y la sobreexplotación de agua de los ríos”.   

Un poco del trabajo de Juan Ovalle

Es necesario reconocer el gran aporte de la comunidad científica chilena, de la cual Juan Ovalle, imaginen el aporte que significa el trabajo de nuestro entrevistado, quien se dedica a buscar especies que sean idóneas para restaurar lugares con fuerte degradación. especies endémicas, únicas y nativas, puesto que no todas son idóneas.

En simples y silvestres palabras las investigaciones sirven para encontrar las semillas con adaptación a la sequía, propagar estas plantas, tratarlas en viveros para potenciar ciertos rasgos morfológicos, para que sean plantas más resistentes, plantas diferenciadoras, de buena calidad y en síntesis una especie de súper planta utilizada en proyectos de restauración.

En palabras del mismo profesor, su trabajo se centra en “asistir a la recuperación de ecosistemas degradados, por ejemplo, un predio quemado, lo que hace la restauración es aplicar acciones restaurativas, ayudar a que el sistema se recupere por sí mismo, no es simplemente plantar, se trata de recuperar funciones, biodiversidad, el suelo, la fauna etc”. 

Un llamado de atención 

Llegó el invierno y volvemos a volver, el solsticio de invierno donde todo comienza otra vez, año nuevo que sabiamente los pueblos originarios celebraban, ya que todo florecerá en la próxima primavera; nos deja un mal sabor de boca en tiempos de cambio climático, es que mucho del ecosistema que extingue el calentamiento global no volverá si no hacemos algo al respecto. 

El profesor Ovalle nos deja el siguiente llamado de atención. “Si no hacemos nada el ecosistema va a reventar en nuestras narices. Un ejemplo de esto es toda la cuenca de Santiago, ya que hay presiones de uso extractivo al lado de la ciudad, agua y minerales, donde están instaladas grandes empresas. Por el lado positivo dan empleo, pero están operando cerca de glaciares y cursos de aguas. Esto a corto plazo termina por afectar el bienestar de todos los santiaguinos” 

“Casi el 80 % de la disponibilidad de agua potable viene del Río Maipo. No hay que ser muy visionario para entender que con la crisis hídrica vamos a tener problemas en el uso de agua potable de consumo para las personas; esto en una o dos décadas más”.

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