Club de Jardines: Árboles autóctonos de la zona central

El espino es muy longevo y llega a medir hasta 6 o 7 metros con uno varios troncos retorcidos, conformando una copa globosa desordenada de hojas compuestas caducas pequeñas, bien defendido con numerosas y punzantes espinas.

EL ESPINO
Familia: Leguminosa
Especie:Acacia Cavenia

Su raíz hurga en las profundidades de la tierra en busca de agua, lo que lo hace resistente en caso de sequía.  Florece, en la Zona Central, a partir de agosto. Características son sus perfumadas flores amarillas, en cabezuelas esféricas que parecen pequeños pompones que cubren toda la copa del árbol. 

Además de su embriagadora fragancia que anuncia la primavera, cumple un importante rol ecológico como protector de los suelos en pendiente gracias a sus raíces que controlan la erosión y es muy cotizado por su madera que se utiliza como leña y para hacer carbón (muy cotizado para las parrilladas) .

El fruto es un ovoide revestido de piel gruesa, llamado legumbre que contiene las semillas que deben ser remojadas antes de ser sembradas. La propagación natural se produce al pasar por    el tracto digestivo de las aves, gracias a lo cual germinan con facilidad

Es de lento crecimiento y agradece una poda de limpieza y la supresión de ramas horizontales, lo que contribuye a su crecimiento-

Lamentablemente ha disminuido la presencia de este longevo árbol debido a su tala constante para leña y carbón.

EL PEUMO o Pegu (en mapugundún)
Familia: Lauracea

Es un árbol siempreverde, resistente a la sequía, de hojas aromáticas que abunda en la ecorregión del matorral chileno. El tronco es grisáceo-pardo y sus ramas centrales son gruesas y ascendentes- Florece de noviembre a enero en racimos amarillo-verdosos y posteriormente presenta un fruto comestible de color rojo, con semillas grandes y pesadas de fácil germinación. Con el fruto se puede hacer mermelada.

De crecimiento rápido produce fácilmente renovales si se corta desde la base. Es apreciado como especie ornamental  y por capturar los gases del efecto invernadero. Sus bellas flores no poseen pétalos, sino estambres abundantes que al ser polinizados generan un fruto rojo muy llamativo. Con la semilla se fabrican pomadas para fricciones contra los dolores reumáticos. Por su madera dura se usa como leña y para hacer carbón.

Recientes investigaciones sobre inflamabilidad, han constatado que el eucalipto, el aromo y el peumo son especies altamente inflamables debido a la presencia de terpenos, especialmente en el follaje.   Estos compuestos protegen al árbol de los efectos del cambio climático, pero tienen un alto poder de ignición, lo que debe ser considerado al elegir el lugar de plantación.

Existe una variedad llamada peumo europeo, que también se reproduce muy fácilmente, que se cubre de flores blancas en primavera y, posteriormente de frutos rojos muy similares a los del peumo chileno.

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