Los cuentos cuentan contigo

Por Paloma Olivares

Mientras el sol aún nos recordaba que es el rey del día y del verano, varios vecinos y vecinas de Pirque nos reunimos en el patio de la Biblioteca para escuchar las historias de los narradores orales en el 1er Encuentro “Cuentos bajo el parrón”. Una mesa con vinos y uvas nos acompañó  durante el evento, pero eran los oídos los que más se deleitaban con las delicias de los relatos de los 7 cuenteros presentes, quienes nos llevaron a hacer el amor con una mujer desconocida en una montaña de briznas de trigo, a engañar a la muerte hasta que la muerte no engañó a nosotros, a preparar pociones mágicas que provocaron enredos amorosos, a ser dueños de un pollo de dos cabezas, a conocer la historia del vino en las dunas de Arabia y a aprender el arte del guitarrón de uno de los grandes maestros de principios del siglo XX.

“Las estrellas parecían recién mojadas por la lluvia”, decía el relato de Patricio Eguiluz, inspirado en un cuento de Pablo Neruda. “Ahora podría morir tranquilo” cerraba los ojos el cuentero porteño, Gonzalo Olave, quien se salvó de la muerte varias veces. “Copas de vino con sabor a besos”, comenzaba el thriller narrativo de Verónica Zuñiga, “Yafir, yafir!”, cantaba con voz armoniosa César Muñoz transportándonos a la antigua Arabia. “Un Pirque lleno de callejones que me llevó a encontrar a la Rosalinda…cuando veas un rosal que da una rosa blanca y otra roja, sabrás que ahí vive ella”, nos invitaba Loreto Russ en un cuento pircano. “ Zurdoooo, Aoooo-  gritaba el niño nervioso; entre la cordillera y la casa respondía una silueta acompañada de perros. – ¿Quien viiiiiveee?– Juan de Diooos-“. Gabriel Huentemil, acompañado de las 25 cuerdas y su virtuosismo, revelaba la forma en que uno de los grandes maestros del guitarrón pircano, Juan de Dios Reyes, aprendió el arte de la guitarra grande junto al Zurdo Ortega.

Esta iniciativa, gestada por la Biblioteca de Pirque en conjunto con el Círculo de Narradores Orales de Chile, CINOCH, comenzó el día miércoles 11 de enero con Cuentos para niños, a cargo de Eva Passig, continúo con el lanzamiento del libro “Chapeka, la niña naranja” de Sandra Sofía Burmeister y finalizó con el encuentro de narraciones orales para adultos el viernes 13 de enero. La pircana, socia fundadora de CINOCH y Presidenta el Círculo de Amigos de la Biblioteca, Loreto Russ, quien junto a la encargada del establecimiento Luz Maulén y su equipo, han realizado esfuerzos permanentes por hacer de la biblioteca un espacio de cultura y encuentro para todos los pircanos y pircanas; señaló que se realizarán todas las gestiones para que este evento se repita cada año. Por su parte, el Presidente de CINOCH, César Muñoz, nos contó al final de la jornada que la labor de este colectivo es devolverle el valor a la tradición oral, siendo parte de todo ser humano y su cotidianidad, la que además ha sido la base de todas las culturas del mundo. “Buscamos difundir, profesionalizar y que sea puesta en valor la práctica de contar historias, este arte que se apoya simplemente en las palabras y en el imaginario del público”, señaló. Gracias al trabajo que ha realizado esta organización durante los últimos 5 años, hoy en día la narración oral se sitúa como una expresión independiente y se está trabajando para que tenga una línea directa a los fondos concursables del Estado.

Gabriel Huentemil, narrador oral y guitarronero, discípulo de Don Alfonso Rubio en la música y de Loreto Russ en el arte de contar historias, nos dijo “La narración oral es una práctica ancestral que se ubica dentro de lo cotidiano” lo que nos hizo imaginar esos fogones de los arrieros en las alturas de Pirque, al Chosto, Manuel Saavedra y a Santos Rubio en las noches de La Puntilla y El Principal haciendo fiesta con las décimas y sus guitarrones.

En una entrevista que realizamos el domingo siguiente, bajo un manzano, escuchando la bravura del Río Maipo, tomando mate y comiendo pan amasado, Loreto Russ nos contó con detalles su travesía hacia el arte de contar y lo importante que es la tarea de rescatar esta expresión como patrimonio intangible de nuestro país. “Llegué a la narración oral en un afán de no perder la memoria, hace como 20 años. La primera sorpresa que me llevé fue que contar no tiene que ver con la memoria”, comenzó diciendo y terminó con la frase “pero los cuentos no son inocentes, tienen la labor de poner temas sobre la mesa. Despiertan, sanan. Tiene el poder de conectarte, encantarte, llevarte hacia adentro y luego hacerte salir”.

Loreto y su marido Bernardo, llegaron hace 8 años a la comuna, a una casita antigua en los recovecos de San Juan. Ella de familia de inmigrantes catalanes que llegaron a Chile en el Winnipeg, se siente completamente integrada a la comuna, aunque se denomina una extranjera ya que le gusta la idea de ser ciudadana del mundo. Ha viajado a varios países gracias a su don de contar cuentos y su capacidad de gestión y producción de eventos y festivales. “Siempre he sido una lectora voraz, trabajé como diseñadora de ropa, fui transportista en el colegio Francisco Miranda, hago pan y quiches, he hecho un montón de cosas, ah! soy Tarotista primero que todo…en realidad soy una defensora de la autodidactia, para mí la autoformación es el mayor aprendizaje, pero es el que más cuesta ya que requiere mucha disciplina y compromiso”, se autodefine. “Uno de mis grandes sueños era realizar encuentros de Cuenta Cuentos acá en Pirque” nos dijo mientras conversábamos sobre lo bueno que estuvo el encuentro “Cuentos bajo el parrón”. La Biblioteca ha sido para Loreto como otro hogar y parte de su familia, juntos han logrado que el patrimonio cultural que todavía viaja a través del viento entre las montañas, los quillayes, el río Maipo y el Clarillo, los recuerdos de los más antiguos de la comuna y las memorias de nietos y bisnietos, tengan cada vez más voz y oídos en Pirque.

“El cuenta cuentos, cuenta contigo, no para ti. Somos como bibliotecas ambulantes, sólo necesitamos que haya otro que quiera escuchar con el corazón abierto”, asevera Loreto con esa sonrisa que la hace única y pensamos: ¡Qué bueno que eligió a Pirque como residencia!.

Tanto CINOCH como el Círculo de Amigos de la Biblioteca y las personas que trabajan en ella, continuarán trabajando para que los habitantes de nuestra comuna tengan acceso a las distintas expresiones culturales que nos caracterizan y que muchas veces pasan desapercibidas. Talleres, foros, exposiciones, cursos y una gran cantidad de libros esperan que hagamos de la Biblioteca Pública de Pirque un punto de encuentro entre vecinos y vecinas.

 

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