MUJER INTEGRAL = MUJER SANA

Por Paloma Olivares.

La creencia se transforma en biología

Hablar de Salud para la Mujer, es hablar de autoconocimiento, auto comprensión, valoración y fuerza de voluntad. Sobre todo, es hablar de la unión del ser: mente, cuerpo y alma. No desde un puerto mal llamado “místico”, sino desde el funcionamiento fisiológico de estas partes que componen nuestro universo. Si bien la salud es igual para hombres y mujeres, somos nosotras las que tenemos una mayor capacidad para integrar cuerpo, mente y emociones, ya que nuestro razonamiento se basa en el lenguaje y la empatía con los demás, el entorno y, muy importante, con nosotras mismas. Esta capacidad puede ser una ventaja, pero al mismo tiempo, es una lucha que puede durar toda la vida, ya que estamos condicionadas a un sistema occidental de salud que separa la mente, del cuerpo y de las emociones, que impone al intelecto por sobre todo y que ha banalizado al extremo de la burla nuestra capacidad de unirlos.

mujer¿Por qué las mujeres podemos unir más fácilmente estos tres planos? Básicamente, por la acción multimodal con que funciona nuestro cerebro y por tener un cuerpo calloso, esa parte que une y conecta el hemisferio izquierdo y el derecho, más grueso que nuestros compañeros (en la mayoría de los casos). Desde tiempos inmemoriales, la mujer ha tenido que recolectar frutos con el bebé a cuestas mientras lo amamantaba, hacer fuego con un piedra en la caverna mientras cuidaba a sus crías y espantaba a los animales, y hoy en día, pensar en qué cocinar para la cena mientras hace las tareas con sus hijos, apaga la tetera, responde el whatsapp al jefe y todo, con el cepillo de dientes en la boca. La evolución del cerebro femenino debió adaptarse a la necesidad de realizar varias tareas al unísono. La “habilidad” de albergar durante 9 meses a otro ser en nuestro interior, que se desarrolla y siente en forma independiente, también es un factor importante.

A diferencia de la mayoría de los varones, gran parte de las mujeres utilizamos distintas partes de los dos hemisferios del cerebro para responder y actuar. Esto no quiere decir que es mejor o peor, o que no somos capaces de vivir en igualdad. Tal como señalan Eduardo Correa D. y Enrique Jadresic en el libro “Psicopatología de la Mujer” de la Sociedad de Neurobiología, Psiquiatría y Neurocirugía de Chile: Las hormonas gonadales son responsables, durante el desarrollo perinatal, de la organización de circuitos neuronales responsables de la conducta sexual futura así como de ciertas características que se asocian con lo masculino (Lóbulos parietales más desarrollados en los cuales se representan las funciones espaciales) y con lo femenino (mayor cantidad de materia gris en áreas corticales, que gobiernan el lenguaje, y un sistema límbico que recompensa conductas protectoras de los hijos). Nosotras “pensamos con todo el cuerpo” y no sólo pensamos, sino también sentimos y hacemos. De ahí la importancia de la calidad de nuestros pensamientos, los que se convertirán en creencia y luego en realidad.

Albert Einstein dijo El mundo que hemos creado es producto de nuestros pensamientos. No se puede cambiar sin cambiar nuestra forma de pensar. En el ámbito de la salud: la creencia se transforma en biología. Tal como escribió la Dra. Christiane Northrup en su obra maestra “Cuerpo de mujer, sabiduría de mujer” Los pensamientos que son optimistas, positivos y amorosos crean bioquímica y células sanas, mientras que los pensamientos que son destructivos, hacia nosotros o los demás, hacen exactamente lo contrario. En cualquier momento, nuestro estado de salud refleja las creencias que hemos adoptado desde que nacemos, además de las recibidas de nuestros padres y las memorias culturales alojadas en nuestros genes. La antropóloga chilena Pabla Pérez San Martín, en su libro “Manual Introductorio a la Ginecología natural” explica: nosotras sabemos lo que es habitar un cuerpo amordazado por la cultura, la moral y los cánones de belleza. La historia y la evolución no han sido muy considerados con nuestro género. Pero bueno, ese es otro gran tema a tratar.

Sí, es posible que vivamos actualmente un entorno insano que nos enferma, pero ¿qué podemos hacer, continuar sumergidas en ese patrón o hacernos cargo de nuestro bienestar? Cambiar la forma de pensar no es fácil, es por eso que es una labor que puede tomar toda la vida. Sin embargo, el camino del autoconocimiento y autoestudio, nos abre las puertas a un estado de salud permanente. La medicina Ayurveda, siendo la más antigua del mundo con más de 5 mil años de antigüedad, define la palabra en sánscrito Svastha (estar sano) como “estar arraigado en uno mismo”, cuando uno se siente bien con su propio yo. La Dra. Northrup señala en el mismo libro citado: Los pensamientos y las emociones influyen en el cuerpo por medio de los sistemas inmunitario, endocrino y nervioso. Son procesos bioquímicos. La clave está en amarse, y para amarse hay que conocerse.

Hoy en día podemos acceder a disciplinas que potencian el autoconocimiento, aprovechando esa capacidad femenina que tenemos de unir el cuerpo, la mente y las emociones. Yoga, Biodanza, mediación, terapias alternativas y complementarias, grupos y círculos de mujeres, son algunas de ellas. La tremenda labor de quererse sanas no es sólo una responsabilidad con nosotras mismas, sino con la sociedad completa. El Dr. Robert Svoboda en su libro “Ayurveda para la Mujeres” indica: Las mujeres perpetúan la raza humana creando y criando…La salud de la familia, la sociedad y la cultura que gira alrededor de una mujer dependen en gran medida de su propia salud. Somos la fuente, el cántaro de donde emanan las cosas…no sólo nuevos seres, sino también ideas y proyectos. El objetivo de esta columna es incentivar el conocimiento propio de la mujer y dar a conocer herramientas que reafirmen esa sabiduría que está intrínsecamente en todas nosotras.

Las invito: Tomemos la decisión de ser sanas. Amémonos y desde ese amor propio, compasivo y respetuoso, amemos al resto.

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Paloma Olivares es Periodista. Instructora de Yoga de la Academia Chilena de Yoga, especializada en Yoga para la Mujer y Yoga pre-natal. Diplomada en Yoga para mujeres con Cáncer de mamas. Diplomada en Medicina Ayurveda para la Mujer. Encargada del área Mujer de Yoga Orgánico.
Paloma.olivares.v@gmail.com

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