El arriero del Maipo: historia y legado que debe continuar su relato

Es cierto que no contamos con un DeLorean para realizar viajes en el tiempo. Pero al consultar a fuentes como Gonzalo Rojas (historiador de Las Majadas y director de Vinifera), realmente nos podemos transportar a tiempos muy lejanos y rescatar un poco del legado que tiene este Valle del Maipo y Pirque. En esta ocasión conversamos sobre la figura del “arriero del Maipo”.

Estamos en Las Majadas, no precisamente en el palacio, más bien tomando un café mientras se realiza la actividad Amor & Pastas. En la RAE se define Majada como un lugar donde se recoge el ganado. Gonzalo nos cuenta que en lo geográfico majada es el lugar donde afloran las vertientes, espacio relativamente llano y con pasto abundante; de hecho, de Pirque los arrieros llevaban ganado más allá de la cordillera, en ocasiones en caravanas que llegaban a Buenos Aires, incluso España.

¿Cuándo comienza la historia del arriero en la Zona Central?

Para partir es necesario definir al arriero como “el sujeto histórico de la montaña por antonomasia. La persona cuya vida y obra yace ligada a la geografía, a las cumbres, los ríos, a los pasos entre un valle y otro”.

En nuestra conversación con Gonzalo Rojas, este agregó sobre el periodo en que predominó la figura del arriero del Maipo. “Desde la llegada de los españoles hasta la creación del ferrocarril trasandino por el paso Los Libertadores, es decir, mediados del siglo XX”.

Es necesario considerar que por ese entonces, el paso Nevado Piuquenes y el paso Laguna del Diamante, eran los pasos oficiales de la Corona Española. Conectaban la provincia de Cuyo, cuya capital era Mendoza, con la capitanía general de Chile, cuya capital era Santiago.

Durante el siglo XVII y XVIII la ruta que realizaban los arrieros montaña arriba, era una verdadera caravana de arrieros y sus recuas de mulas. Atravesaban constantemente la cordillera en la temporada de verano. 

Importancia del arriero del Maipo 

La fundación de San José de Maipo, una de las ciudades más antiguas de nuestro país (origen que se remonta al Gobierno Colonial); está estrechamente relacionada con la historia del arriero del Maipo. Fundado por orden del gobernador Ambrosio O’Higgins en 1792, su fundación tuvo un doble objetivo: apoyar las faenas mineras que se daban en la zona. Así también, controlar el comercio trasandino que solía hacer uso de los pasos cordilleranos de la comarca”, señala Gonzalo Rojas.

El historiador de Las Majadas, ante la pregunta de cuál es la importancia de los arrieros del Maipo, no duda en responder que “son los verdaderos protagonistas de la cultura del intercambio de la cordillera de los Andes. Posibilitaron el comercio y el intercambio cultural entre un lado y otro”. 


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Entre los productos que trasladaban los arrieros cabe mencionar: cuero, yerba mate hacia acá, para allá trigo, vino y  aguardiente, además del intercambio de ganado. Esto generó una cultura arriera que hasta el día de hoy muestra que haya parientes en un lugar y otro. En términos más amplios, Gonzalo expresa sobre lo fundamental de las rutas:  

“En historia decimos que las rutas comerciales son las venas a través de las cuales fluye la cultura. Por ejemplo la ruta de la seda en Asia y Europa, o la ruta de la Migración del Far West, que unía Nueva York con San Francisco; son rutas que mantienen viva la cultura. Nuestro equivalente es la conexión que mantuvimos con Buenos Aires, esta conexión se posibilitó gracias a los arrieros”.

Agregando sobre su importancia en la historia de la Zona Central, “tenemos un patrimonio material, las rutas, los refugios y pircas, que está relacionado al mundo de montaña. Y el patrimonio inmaterial, lo que son los mitos, leyendas y relatos populares que los arrieros siguen contando cuando se juntan dos veces al año y se realizan actividades como el arreo y rodeos arriba en la cordillera”. 

El arriero en la actualidad 

“En la actualidad resulta complejo el panorama en torno a la supervivencia de este oficio tradicional del campo. Prácticamente todo ha cambiado para los arrieros en su contexto histórico y vital. A las restricciones de movimiento, producto de la privatización de la propiedad de los terrenos cordilleranos, se suman las normativas sanitarias vigentes. En ambos países, Argentina y Chile, se imposibilita, por ejemplo, el tránsito de animales hacia ambos lados de la frontera”.

“En este contexto, no se ve fácil el futuro para esta actividad, descontextualizada de sus raíces históricas, anclada en un mundo que irremediablemente ha cambiado, transitando velozmente hacia una modernidad de asfalto y ruidos industriales; donde cada vez queda menos espacio para el silencio”, comenta Gonzalo Rojas.

Finalizando al respecto, “en el espacio cordillerano no existe una renovación de nuevos arrieros. Los arrieros se han ido extinguiendo paulatinamente en la medida que la gente se ha ido concentrando en las grandes ciudades. Hasta los años sesentas el 80% de la población chilena vivía en espacios rurales, hoy esa cifra es de un 10%”.

El futuro de los arrieros 

Si se puede hablar de un futuro de los arrieros, Rojas observa que este se dará “gracias al turismo”, ya que hay mucha tradición que es necesario rescatar, oportunidad que se puede realizar a través del turismo de montaña y cultura ecuestre (cabalgatas profesionales).  

A diferencia de otros países latinoamericanos y europeos, que tienen un funcionamiento activo de ciudades metidas en las montañas, en Chile esto pasa únicamente gracias al turismo.

Esta industria recreativa, que ha recibido un poco de ayuda de Sernatur y los encargados de turismo de San José de Maipo y Pirque, aún se encuentra en un estado rudimentario, esto cuando nos comparamos con otros países que ofrecen un turismo ecuestre serio y bien logrado.

Al terminar nuestra conversación, hablamos sobre cómo ha habido una invisibilidad de la figura del arriero en la retina colectiva de los chilenos, esto por la predominancia de la vida en el valle central, y por ende de la cultura huasa.

Pero, en esta intención de rescatar al arriero del Maipo y su legado, Gonzalo Rojas se refirió a uno de los proyectos más interesantes en la actualidad:  

“Arrieros del Maipo también es el nombre de la empresa de excursiones y cabalgatas del empresario turístico Hernán García, quien lleva casi tres décadas en el rubro. Hombre de montaña, personaje reconocido en el medio ecuestre, complementa sus actividades turísticas con su experiencia como profesor de “Cultura Ecuestre” en una universidad local. García ha dirigido decenas de expediciones en estos años, en prácticamente cada uno de los vericuetos de la comuna de San José de Maipo”.



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